Hay una pregunta que muchas personas se hacen, ¿Cómo puede ayudar el Big Data a mi empresa?. Quizás no estamos siendo conscientes de los grandes avances de los que estamos siendo testigos. Hacer la compra de forma online, coches que conducen solos o máquinas capaces de predecir nuestros movimientos. Poco a poco nos vamos acostumbrando a estos cambios y sacamos ventaja de ellos, pero esto es solo una parte de lo que está por venir.

Gracias al big data podemos hacer un uso masivo de los millones de datos que se generan cada día y utilizar solamente aquellos que nos interesen. De esta forma podemos almacenar, clasificar, analizar y compartir la información generada en beneficio propio.

¿Cómo puede ayudar el Big Data a mi empresa?

Todas estas mejoras traducidas y bien aplicadas al ámbito empresarial suponen nuevas oportunidades de negocios y una clara diferenciación sobre el resto. En primer lugar, la empresa deberá definir cuáles son los pasos a seguir dentro de los diferentes niveles de la organización. Por ejemplo, usando el big data se podrá saber cuáles son los gustos de los clientes y así poder adelantarse a ellos con una nueva línea de productos. Asimismo, podremos ajustar la demanda y la producción, minimizar riesgos o descubrir nuevos nichos de negocio.Ahora bien, no solo por utilizar big data en nuestra empresa todo será un éxito. Es cierto que para tomar decisiones correctas es necesario de disponer de toda la información que sea posible y que además sea objetiva, pero también dependerá de las personas interpretar esa información hacia un camino u otro.

Prueba de ello son los resultados obtenidos en la última encuesta anual sobre Big Data realizada por NewVantage Partners. Mientras que el 85% de los encuestados respondieron que tenían o habían ejecutado programas para orientar la empresa hacia una cultura centrada en datos, solo el 37% podrían mostrar resultados positivos.

Algunos ejemplos de big data aplicado a diferentes sectores

  • Medioambiente: Imagine poder mejorar la calidad de vida de los habitantes de las ciudades mediante el análisis ambiental del entorno urbano gracias a la información recopilada por los satélites. Esto es precisamente lo que hace Green Urban Data, que trabaja en el contexto del Smart Environment y en el uso de la Green TI.
  • Alimentación: uno de los mayores problemas con los que se lucha en este sector es el desperdicio. Con la ayuda del big data se podría solucionar fácilmente. Un buen uso de los datos puede ayudar a las organizaciones a determinar una producción de ciclos cortos y cantidades justas para satisfacer la demanda. Otra de las aplicaciones que el big data puede tener en este sector es en la previsión del mercado. Campofrío o Florette son algunos ejemplos de empresas alimenticias que ya usan el big data en sus instalaciones.
  • Agricultura: el uso de esta tecnología da origen a la llamada agricultura de precisión. La información que recaban los satélites pueden ayudar a tener una visión y control completo de las tierras y determinar, por ejemplo, dónde se produce una infestación o un crecimiento anómalo. En este tipo de agricultura inteligente también se han incorporado mapas vectorizados del terreno para determinar qué proporción de productos agroquímicos hay que utilizar en cada zona y así evitar los tratamientos invasivos.
  • Turismo: Uno de los casos más llamativos que hemos oído últimamente es el de la cadena hotelera Meliá, que ofrecerá un precio distinto a cada cliente que reserve una habitación en alguno de sus hoteles. Es decir se hace una hiperpersonalización de los productos según los clientes. Esta noticia se dio a conocer en el foro ‘Digitalización del sector turístico: Costa del Sol, destino inteligente’ en el que se habló sobre la búsqueda de un turista digital.
  • Recursos Humanos: gestionar el capital humano de una organización es algo que requiere cualidades que una máquina no puede poseer, hasta ahí todo claro. Lo que sí puede hacer el big data para aplicarlo al departamento de recursos humanos es ofrecer recomendaciones basadas en datos para tener en cuenta criterios más amplios, datos que en ocasiones han sido recogidos a través de las decisiones de otros directivos en situaciones similares. En segundo lugar, también puede servir para personalizar los procesos de selección a través de datos sobre casos parecidos a nivel individual. De esta forma se tratará a cada individuo según sus cualidades y no como a un colectivo.